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Este Proyecto se enmarca dentro de uno más amplio “Elevar el nivel educativo de la población infantil de Moshono, Arusha, Tanzania, mediante la construcción de una escuela integrada (infantil, primaria y secundaria)”
En este momento, está construida la escuela infantil, 6 aulas con capacidad para 240 alumnos, comenzará a funcionar este año y, de modo gradual, se implantarán los niveles de Primaria y Secundaria con los consiguientes beneficios para todos los habitantes de la zona.
Los alumnos, dadas las grandes distancias que tienen que recorrer para llegar a la escuela, unido a la pobreza extrema de las familias, comen en la escuela. Muchos de ellos será la única comida que harán en el día.
Se acaba de inaugurar el curso con la escuela pre-escolar donde los mas pequeños ya están escolarizados y disfrutando del almuerzo, lo que hace sus delicias. Es todo un espectáculo verles en la fila esperando su turno para tomar el primer alimento del día. Pero la afluencia es tal, que las cocinas no dan a basto, los utensilios de cocina son escasos y con fondo oxidado y los fogones lentamente hacen lo que pueden, lo que significa que solo los mas madrugadores lleguen a recibir un alimento nutritivo, caliente y digno. Además no se dispone de ni un espacio para poder cocinar bajo unas mínimas condiciones de higiene si no que se ven obligados a cocinar en el mismo patio en el cual los niños juegan, expuestos a las inclemencias del tiempo: sol abrasador o lluvia torrencial.
La escuela pre-escolar es una garantía para estos niños de que van a poder cursar con éxito la primaria y tal vez la secundaria. La experiencia nos dice que aquellos padres que se sacrifican para enviar a sus hijos e hijas a la pre-escolar siguen haciéndolo hasta que terminan sus estudios. Son personas muy concienciadas, que saben que la educación es lo más importante para el futuro de sus hijos y de su país, es el paso necesario para salir del subdesarrollo que ellos están padeciendo. No quieren el mismo futuro para sus hijos.
La construcción de esta pre-escolar se ha hecho a petición expresa de los padres de los alumnos, ellos se han implicado en todas las fases del proyecto, pero sus recursos y los de las hermanas están ya agotados. Ya han llamado a todas las puertas. La escuela está funcionando y dando educación a 280 niños y niñas, los más necesitados de la zona, poniendo especial énfasis en la escolarización de las niñas, las más marginadas en esta sociedad pero los auténticos motores del desarrollo en África. Se dice que educar a un niño es educar a una persona pero que educar a una niña es educar a toda una familia.
La escuela ya esta funcionando y dando servicio a todos estos niños y niñas, pero el patio de juegos ha quedado sin terminar, por lo que cuando llueve se convierte en un barrizal, además no tienen una pequeña cocina protegida por lo que se está utilizando para cocinar allí en un fuego en el suelo, el almuerzo de los pequeños.
Nuestro sueño sería poder acondicionar el terreno, convertirlo en un campo de juegos, incluso dotarlo de unos juegos infantiles especialmente diseñados para ellos, y construir una pequeña cocina donde se pueda garantizar un mínimo de higiene a los alimentos.
El proyecto tiene una gran proyección a futuro pues ya esta aprobada e iniciándose la Escuela Primaria, con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid y de la Junta de Castilla y León. Es ya un hecho que nuestros pequeños podrán cursar la educación básica con las hermanas agustinas por lo que no solo recibirán conocimientos básicos si no que también se les formará en valores, recibirán una educación integral por lo que probablemente estos niños y niñas serán los futuros dirigentes del país.
El proyecto esta enclavado en la ciudad de Lobito, en el barrio de Kasai Podemos decir que exceptuando algunas partes de este municipio, lo demás pertenece a lo que aquí se da en llamar “musseques”, que son casas bajas, construidas de bloques de cemento y con techos de hojas de zinc, en todos estos “musseques” cualquier tipo de urbanización es inimaginable, ya que fueron creados con la llegada de miles y miles de personas huyendo de la guerra y que se instalaron donde pudieron, de forma caótica y anárquica, por toda la ciudad de Lobito. Se observa en todas las calles, acumulación de aguas sucias estancadas provenientes de la falta de alcantarillado, creando un foco de enfermedades como la malaria y otras provenientes de la suciedad y la inmundicia, ya que el barrio tampoco dispone de recogida normal de basura por lo cual las calles en general están llenas de desperdicios y en algunos puntos se amontona dicha basura durante días y días siendo un foco de infecciones para la población infantil que juega en dichas montones de desperdicios.
Las tasas de población infantil sin escolarizar son muy altas, algunas cifras hablan de 5.000 niños dentro del barrio que no reciben educación ninguna y que pasan todo el día en las calles.
La población joven al no tener preparación ninguna ni estudios, están desempleados, dedicándose mayoritariamente al comercio en las calles a pequeña escala tanto en puestos estáticos como deambulando de un lugar a otro en busca de posibles clientes.
La mayoría de los alumnos de la Escuela Inmaculado Corazón de María viven en casas muy pequeñas, una o dos habitaciones y por supuesto no disponen de patios o espacios adecuados para jugar y estudiar.
Las familias de estos alumnos (normalmente la madre, que es con quien viven o la abuela) salen de casa muy temprano para vender, ir al campo, o buscar otros trabajos que les permitan llevar algo de dinero a casa a l final del día, a fin de poder comer alguna cosa. Los niños a partir de los 4 o 5 años son abandonados en la responsabilidad de los mayores y se pasan todo el día en la calle, cuando no están en la escuela, vagabundeando, de un lado para otro, buscando ellos algo para comer.
La poligamia, el alcohol y la violencia domestica favorecen también la huida de casa de los alumnos y sobre todo a la edad de 12 años buscan junto con otros chicos un lugar donde ellos puedan vivir sin necesidad de soportar diariamente las palizas que normalmente el padre suele dar a todos los de casa, comenzando siempre por la madre y terminando por los hijos.
La dirección de la escuela, viendo esta realidad y atendiendo a las necesidades educativas y recreativas de los propios alumnos y sus familias, pidió al gobierno local un terreno al lado de la escuela, que tenemos en el barrio de Kasai, con el fin de construir un campo de fútbol, a fin de que los alumnos de dicha escuela y también los moradores del propio barrio puedan disfrutar de estas instalaciones en sus tiempos libres, siempre que estas no estén ocupadas por actividades deportivas programadas por la institución escolar.
Constatamos la presencia de mucha delincuencia, en toda la ciudad, y también dentro del propio barrio. Entre nuestros alumnos, existen grupos que se encuentran al atardecer para fumar, inhalar gasolina y lanzar cristales de botellas contra los otros grupos rivales. Estos grupos no tienen una edad definida pero en la investigación que la dirección de la escuela, junto con los profesores, hemos hecho, constatamos que algunos de estos miembros tienen apenas 8 años de edad.
En nuestros diálogos con las familias de los niños afectados ellas manifiestan su desprotección al no saber como actuar y nos piden incesantemente que les ayudemos con este problema que pasó de ser un divertimento a convertirse en un factor preocupante de las familias y de todos los moradores del propio barrio.
Esta situación fue motivo de un encuentro urgente entre la dirección de la escuela, los profesores y los miembros del APA. Después de analizar minuciosamente la situación encontramos algunas respuestas que podrían ayudar a disminuir la violencia.
Destacamos las siguientes:
Estamos solicitando su colaboración para acometer el Programa deportivo mediante la instalación de un campo de fútbol con porterías, los equipamientos para los niños y la construcción de letrinas y duchas externas para que puedan asearse los chavales tras la práctica deportiva. Esta ayuda está valorada en 5.500 euros.
El Centro empezó a funcionar con un grupito de chicas del pueblo y las hermanas aseguraban las clases de alfabetización y bordado y costura a mano. Poco a poco observamos que los padres van tomando conciencia que sus hijas se tienen que promocionar y cada año van aumentando las peticiones de matricula.
Actualmente tenemos ya 45 jóvenes de 11 a 23 años, provenientes de todos los pueblos de los alrededores, estudiando en nuestro Centro. Se les ofrece 3 años de formación con clases de:
Tanto la diversidad de clases como los diferentes niveles de las chicas exigen un número cada vez mayor de profesores. Ya hemos contratado 3 monitoras y 1 monitor para impartir las clases con las hermanas pero estamos encontrando dificultades para pagarles un salario mínimo. Además observamos que necesitaríamos un profesor más para la alfabetización para una mejor atención y seguimiento de las chicas sobre todo con las que no saben leer ni escribir.
Económicamente las familias de nuestras chicas son muy pobres y no pueden contribuir a sus gastos si no es con un poco de legumbres si son agricultores. La mayoría de nuestras chicas no han ido nunca a clase o habían tenido que dejar la primaria por este mismo motivo de falta de medios económicos. Gracias a la oportunidad que le ofrecemos pueden reanudar sus estudios e incluso con las que muestran mayor interés y mayor capacidad se le proporciona seguir después la secundaria en un colegio de Bobo con la ayuda de personas generosas. Otras que muestran mucho interés por la costura se les ofrece al terminar sus tres años de formación seguir trabajando en un pequeño taller de bordado en nuestra casa. Se les proporciona el material y se les paga el trabajo. Así poco a poco se les ayuda a ahorrar dinero para pagarse una maquina de coser que les permitirá trabajar luego en su pueblo.
Beneficiarias:
- En primer lugar se van a beneficiar las 30 chicas acogidas en el internado del Centro de Jóvenes
- Las 45 Alumnas externas de dicho Centro
- Otras jóvenes pobres de los pueblos de los alrededores que no están aun escolarizadas por falta de medios económicos.
- Los 1.500 habitantes del pueblo y en especial las familias de las chicas que se van a promocionar.
Con la financiación que se solicita se podrá asegurar un salario mensual a 5 monitores teniendo en cuenta su antigüedad en el Centro de promoción y las clases que imparte cada uno. Se podrá dividir las clases de alfabetización de acuerdo al nivel de las chicas y tener un seguimiento más personalizado. Además se ofrecerá trabajo a otra persona del pueblo que está en paro.
En el momento que el dinero este en nuestro poder se iniciaran los tramites para contratar el nuevo profesor y dividir las clases de las chicas.
Se adecuará inmediatamente los salarios mensuales de los 4 monitores que ya trabajan con nosotras, aumentando su salario mínimo.