Etiopía es uno de los países más pobres del
mundo, según las estadísticas del UNDP relacionadas con los Indicadores de
Desarrollo Humano. El INB per cápita es de 160 dólares. El 23% de la
población está viviendo con menos de 1 dólar diario.
Addis Abeba es la ciudad capital de Etiopia abarca un área de 21.000 km/2 y una población de 2.723.000 habitantes. Tiene un clima (15ºC) tropical dulcificado por su altitud (2.500 metros sobre el nivel del mar) y una pluviosidad media anual de 1.150 mm.
Su población es muy variada, llegándose a
registrar más de 70 idiomas diferentes, 45 grupos étnicos y una multitud de
creencias religiosas, siendo las mayoritarias la cristiana y la musulmana.
Es el centro económico y financiero del país. Tras el final de la guerra de
Eritrea ha incrementado su crecimiento debido al ingente número de
inmigrantes que recibe, fundamentalmente desde el sur. Es sede del Gobierno,
de la Organización de la Unión Africana, de la Comisión de las Naciones
Unidas para África y del Instituto Internacional de Investigación Ganadera.
Dispone de Universidad y Aeropuerto Internacional. En el año 2008, la AECI
inauguró una oficina localizada en Addis Abeba.
Problemática:
Los niveles de desnutrición infantil dificultan negativamente el crecimiento
físico y psíquico de la población infantil. Las mujeres, principales
responsables de la alimentación de los niños dependen de una cosecha de
grano al año y algunos animales. Hay una falta de conocimientos agrícolas y
nutricionales para la producción y preparación alimentaria.
La desnutrición acaecida durante los primeros años de vida puede retardar el crecimiento del niño. El cerebro y en general todo el sistema nervioso tienen su máximo crecimiento en los 3 primeros años de vida. De allí que la desnutrición infantil, y la subalimentación crónica podrían ocasionar un retraso en el crecimiento cerebral, reducción de su tamaño y el consecuente menor desarrollo intelectual. Así, los 3 primeros años de vida más la fase prenatal, son los periodos más importantes en términos de desarrollo mental, físico y emocional. El cuidado de la salud, la nutrición y la estimulación psicosocial temprana puede prevenir la desnutrición y su impacto sobre el aprendizaje. (Nutrición y educación. Comité permanente de nutrición del sistema de las Naciones Unidas, 2002).
La falta de conocimiento de las madres sobre una alimentación adecuada repercute en una introducción tardía de alimentación suplementaria de la lactancia materna a un promedio de 7 meses de edad. La densidad de nutrientes de la alimentación suplementaria es escasa y la frecuencia de la toma alimenticia es baja. La educación de las madres es, particularmente, importante para una buena alimentación y crecimiento de los niños y la baja tasa de alfabetización del 80-95 % de las mujeres en las zonas rurales de Etiopía es un factor potencial de la malnutrición infantil.
La salud en estas condiciones es precaria;
los beneficiarios se ven afectados por la desnutrición y anemia, infecciones
pulmonares y tuberculosis, infecciones intestinales, infecciones
dermatológicas, diarreas, VIH/ SIDA.
En Muketuri hay un centro de salud gubernamental, donde trabajan enfermeros y un técnico de laboratorio. Por lo que se pueden diagnosticar y tratar enfermedades tales como parásitos intestinales, algunas infecciones dermatológicas y otras afecciones de pequeña gravedad. Los casos más graves se refieren a un hospital gubernamental localizado en Fitche, a 30 kilómetros al norte de Muketuri. Pero en determinadas situaciones, la gravedad de la dolencia requiere de los servicios e infraestructuras que sólo pueden encontrarse en la capital del país. Se trata de enfermedades como afecciones neurológicas, enfermedades cardiovasculares, malformaciones congénitas, prolapso uterino, discapacidades físicas y psíquicas, problemas oftalmológicos como cataratas y glaucoma, intervenciones quirúrgicas mayores, tratamiento del cáncer, SIDA, etc.
La realidad de Etiopía es que estos servicios sólo se prestan en la capital del país, Addis Abeba, por lo que para salvar la vida de estas personas y/o permitir que superen sus enfermedades solamente cabe la opción de llevarlos hasta allí para que sean tratados.
Una vez en Addis Abeba, es necesario realizar un seguimiento continuado de los enfermos crónicos y también de los que sufren episodios agudos de determinadas enfermedades. En la capital, existen 13 hospitales del gobierno, 20 Instituciones sanitarias gubernamentales, 6 clínicas del gobierno, 3 hospitales privados y 323 clínicas privadas. Los hospitales del gobierno cuentan con especialistas en oncología, inmunología, neurología, cirugía, obstetricia, pediatría, etc. También existen centros privados para la atención de la mujer, tratamiento quirúrgico, rehabilitación y ortopedia de personas incapacitadas físicamente a causa de la polio, impactos de minas, quemaduras severas, etc.
El número de pacientes que pueden ser tratados con éxito en Addis Abeba ha aumentado de forma importante, por lo que ha sido necesario considerarlo como un pequeño proyecto dentro de las actividades llevadas a cabo en la “Wereda Wuchale”.
El proyecto consiste en apoyar el proceso formativo de la población infantil y juvenil de la vereda Aurora Alta mediante la coordinación de acciones entre las familias, los centros educativos y la comunidad. Los tres estamentos serán movilizadores del apoyo tanto institucional, como escolar y comunitario para que los niños y jóvenes cuenten con formación académica asistiendo a una institución educativa y para que puedan conocer otros contextos de convivencia y de valores sociales, así como de aprovechamiento del tiempo libre.
El Grupo de Formación Infantil estará constituido por 200 niños y niñas niños y niñas de edades comprendidas entre los 4 y los 14 años, provenientes de los cuatro sectores de La Vereda Aurora Alta del municipio de La Calera (Serrezuela, Lomitas, Aurora Alta y Capilla). El programa estará dirigido a la educación informal en el tiempo libre en tres áreas: refuerzo escolar, actividades lúdicas y salidas culturales.
Las actividades de refuerzo escolar se realizarán todos los días, de lunes a viernes, por las tardes, fuera del horario escolar. Las actividades lúdicas se llevarán a cabo los fines de semana y durante las vacaciones escolares. Las salidas culturales se realizarán una vez al mes. Cada niño participará en las actividades de refuerzo escolar, actividades lúdicas y en las salidas culturales.
El refuerzo escolar buscará mejorar las dificultades académicas, desarrollando nuevos temas que refuercen sus conocimientos. Las actividades lúdicas estimularán la creatividad y el desarrollo de nuevas habilidades psicosociales. Las salidas culturales tratarán de reforzar un tema determinado de forma práctica a través de la visita a lugares de interés que los lleve a participar activamente con los conocimientos reforzados durante el mes.
Las tres áreas de formación serán un refuerzo educativo y ofrecerán la posibilidad de que los niños conozcan otros contextos diferentes a su zona, teniendo en cuenta que son niños que, por falta de recursos económicos, permanecen en sus casas. Por ello, las salidas culturales se realizarán a parques naturales, museos, bibliotecas, cines y teatros; y se tratarán temáticas de salud, valores y convivencia a través de material pedagógico, manualidades, juegos formativos y encuentros deportivos.
Para los jóvenes de la vereda se organizará un programa de cineforum. Cada sábado por la tarde se proyectará una película de cine, después de la cual se abrirá un coloquio/debate con los jóvenes, fomentando así el diálogo, la participación en grupos y el desarrollo de una conciencia crítica, que ayudará a que cada uno de los jóvenes vaya forjándose sus propias ideas.
La Formación se llevará a cabo a través de la creación de una escuela de padres. Trimestralmente se realizarán encuentros con los padres de los niños y jóvenes participantes de los programas mencionados anteriormente. Se desarrollarán con ellos talleres orientados al desarrollo psicofísico infantil, la educación sexual, las pautas de crianza, el maltrato infantil y la violencia intrafamiliar. El trabajo con ellos se complementará con visitas domiciliarias a través del apoyo y seguimiento de los casos de des-escolarización y con la orientación Psico-afectiva de sus familias.
Los encuentros con los niños, jóvenes y padres estarán a cargo de profesionales y expertos de apoyo en cada uno de los temas, y buscarán que los padres y la escuela sean agentes activos, tanto en sus hogares como extendiendo el conocimiento recibido a otras familias de la zona.
Estos encuentros buscarán fortalecer no sólo los conocimientos de los participantes sino también abrir el diálogo entre ellos a partir de sus vivencias, potencializando así sus propios recursos. Los encuentros serán un medio para construir nuevas alternativas de convivencia y generar la confianza necesaria para fortalecer la red de apoyo que se quiere alcanzar en la comunidad y de la cual hacen parte los niños y los jóvenes.
Se buscarán internados para aquellos niños y adolescentes cuya situación de riesgo familiar lo requiera. También se buscarán instituciones. También se buscarán instituciones educativas especializadas para los niños especiales que hay en la zona. En todos los casos se hará un acompañamiento y seguimiento familiar, de manera que las familias den su consentimiento y se comprometan a asistir a los cursos organizados en la escuela de padres.