El aburrimiento, la curiosidad por experimentar y la necesidad de pertenencia a un grupo influyen decisivamente sobre el adolescente, que forma parte del segmento de mayor riesgo para iniciar una drogodependencia. Además de estos factores, otros como las dificultades sociales; como las relaciones familiares inadecuadas, falta de límites, incomunicación o el fracaso y el absentismo escolar propician que los jóvenes se inicien en el consumo de drogas.
Por ejemplo, en la adolescencia la influencia del grupo de iguales sobre el individuo es decisiva. Los jóvenes pueden dejarse llevar por los amigos o ejercer su propia autonomía.
Comienza la difícil tarea de tomar decisiones y afrontar situaciones que favorecen el consumo.
Ejercer unas pautas de conducta que disminuyan el impacto de los factores de riesgo no siempre es fácil para ellos. El consumo de drogas les proporciona un placer inmediato, les ayuda a evadirse de sus problemas, aumenta su capacidad de relación y también su autoestima, al menos momentáneamente.
Entrenar a los jóvenes específicamente en el rechazo de la sustancia no es suficiente. Para un adolescente, consumir drogas es a veces más fácil que rechazarlas. Por eso se hacen necesarias otras medidas preventivas:
que aumenten la competencia social del adolescente
que canalicen positivamente su curiosidad
que desarrollen una imagen positiva de sí mismos y les haga menos vulnerables a las influencias externas
que promuevan actividades alternativas que enriquezcan su tiempo libre
que potencien un factor de protección especialmente importante como es la actividad laboral
En definitiva, posibilitar que el adolescente
aprenda y utilice un repertorio de habilidades sociales y laborales que le
ayude a actuar de manera autónoma frente a los factores externos que
aumentan sus riesgos respecto al consumo de drogas.
Ese ha sido el objetivo que la Asociación Norte Joven pretende al
desarrollar este programa de entrenamiento preventivo que parte del modelo
teórico de habilidades generales y que, según reflejan diversos estudios
longitudinales llevados a cabo en los últimos años con jóvenes de alto
riesgo, ha demostrado su validez.
Este proyecto se enmarca en las actividades de Desarrollo Personal y Social que reciben los alumnos y alumnas que se encuentran cursando un Itinerario de Formación para el Empleo. El programa consiste en la impartición de sesiones semanales que abordan el entrenamiento en habilidades básicas como:
Habilidades básicas y relacionadas con la comunicación
Habilidades asertivas
Habilidades de autoevaluación
Habilidades sociales necesarias para desenvolverse en el entorno.
Está diseñado para:
Intervenir con población con baja autoestima y dificultades de integración social y/o laboral (mujeres, jóvenes, inmigrantes en dificultad socioeconómica).
Apoyar la intervención ante problemáticas específicas (drogodependencias, desempleo, privación de libertad, ludopatía, maltrato, trastornos de la alimentación, etc.).
Aplicar en contextos educativo, clínico y social.
Utilizar los contenidos estructurados en módulos y unidades didácticas- de forma consecutiva o aislada. El profesional puede seleccionar aquellas actividades más adecuadas al contexto y a los participantes. Cada módulo cuenta con una bibliografía de referencia.
Abordar la prevención de drogodependencias aumentando los factores de protección personales como el desarrollo de competencias sociales (ante la presión de grupo, comunicación con iguales y figuras de autoridad, toma decisiones) y el crecimiento personal (fortalecimiento del yo, capacidad analítica y crítica en las relaciones interpersonales).
El Modelo de Habilidades Generales en el que se fundamenta el Programa no pretende informar sobre las drogas y las consecuencias de su abuso o entrenar en habilidades específicas de rechazo, sino que plantea la necesidad de entrenar a los jóvenes en habilidades básicas para afrontar todo tipo de situaciones sociales.
El proyecto se desarrollará en tres centros formativos de la Asociación Cultural Norte Joven situados en Madrid; concretamente, en los centros de los distritos de Fuencarral, Villa de Vallecas y del municipio de Alcobendas, los cuales atienden a jóvenes en riesgo de exclusión. El ámbito territorial de actuación del proyecto es, por tanto, la Comunidad de Madrid.
El perfil social y educativo del colectivo beneficiario con el que se va a desarrollar el programa responde a los siguientes rasgos:
Jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y los 25 años
Jóvenes en riesgo de exclusión social, con situaciones económicas y sociales desfavorables
Jóvenes que han abandonado la Educación Secundaria Obligatoria sin titulación
Jóvenes carentes de cualificación profesional, lo que frena su incorporación a la vida activa
Jóvenes sin habilidades sociales básicas para actuar adecuadamente en los diferentes espacios sociales ni para afrontar la presión del grupo de iguales
Jóvenes con percepciones negativas respecto a sí mismos, al entorno y a sus posibilidades profesionales y personales futuras
Jóvenes con escasa motivación de logro y sin afán de superación
Jóvenes con antecedentes familiares de consumo o actitud permisiva hacia el mismo