La propuesta consiste en fortalecer a la Asociación de Mujeres Emprendedoras del municipio de Santo Domingo de Guzmán, construyendo una infraestructura física-productiva que consta de un área de salón de usos múltiples, área de corredores dos áreas de baños y un área destinada al taller de alfarería, sumando un área total de construcción de 59 metros cuadrados.
Se contempla el equipamiento para la
fabricación de artesanías (tornos, mezcladoras, hornos), mobiliario para la
instalación de sala de ventas y el diseño elaboración de material
promocional.
Todo ello se hará con el fin de dinamizar la elaboración y comercialización de las artesanías de barro, como un espacio propio a partir de un conjunto armónico de la cultura de la zona, orientado a la formación y creación de diversas expresiones artísticas y artesanales de barro, como una alternativa para el desarrollo cultural, social y la dinamización eficiente de las economías locales en la zona y convirtiendo esta iniciativa en un medio para mejorar la calidad de vida familiar.
Dado que el trabajo realizado por las y los alfareros del lugar es una actividad muy particular del municipio de Santo Domingo de Guzmán, la ejecución del proyecto permitirá que compradores, niños, niñas, adolescentes de la comunidad y de otros lugares, puedan observar la manipulación del barro y el proceso desarrollado para obtener los productos terminados.
Se logrará mejorar la dinámica de la Asociación de Mujeres Emprendedoras, mediante el diseño de estrategias para el desarrollo del sector, misiones comerciales, ferias, intercambios técnicos, transmisión cultural, entre otros, en la búsqueda de la promoción y difusión necesaria que permita lograr estabilidad social, económica y productiva de las artesanas.
El proyecto contribuirá a la promoción, reconocimiento, valoración y fortalecimiento de la actividad artesanal del municipio de Santo Domingo de Guzmán.
La propuesta se suma a otras iniciativas de apoyo a este sector promovidas por otras entidades como la Agencia de Desarrollo Económico Local de Sonsonate, Asociación de Comunidades Indígenas de El Salvador, Instituto Salvadoreño de la Mujer, entre otras. Estas entidades están contribuyendo con aporte de microcréditos, proyectos de innovación y formación empresarial para la asociación.
Action Aid Nepal tiene una larga trayectoria de trabajo y colaboración con organizaciones que activamente formaron parte del movimiento de liberación. Por ello empezó años atrás con un proyecto de construcción de viviendas dignas para los Ex Kamaiyas, en mayor situación de desprotección y vulnerabilidad. Pero aún se necesita apoyo para construir 500 viviendas en el transcurso de los próximos dos años, mirando a largo plazo, el objetivo es apoyar al menos a 15,000 familias.
La necesidad de este proyecto ha sido identificada a través del método de Paulo Freire “REFLECT” (Herramientas comunitarias para reflejar críticamente, discutir problemas sociales y buscar las soluciones en participación de la comunidad), y dada la participatoriedad del proceso, podemos asegurar la apropiación y sostenibilidad entre l@s participantes.
Dada la situación antes descrita de los Ex Kamaiya, nuestra atención se centra en fortalecer las capacidades de organización y participación para el desarrollo de propuestas a corto, mediano y largo plazo; así como abogar por la aplicación de los Derechos Humanos básicos, con particular interés en el acceso a la vivienda y necesidades básicas.
Los Ex Kamaiyas beneficiarios de este
proyecto residen en cinco distritos llamados: Banke, Bardiya, Kailali,
Kanchanpur y Dang, ubicados en la región más alejada del oeste de Nepal.
Una vez que el asentamiento de Ex Kamaiyas es seleccionado para la
construcción de viviendas, un comité de gestión se establece involucrando a
todos los participantes locales, preferentemente mujeres, el staff de la
organización y a veces el jefe local (en la tradición Tharu, cada año se
elige un líder local para la organización y movilización de actividades
sociales). Este comité es responsable de la orientación y utilización de los
recursos, llevando la contabilidad y tomando las decisiones adecuadas
durante la implementación del proyecto. Así mismo, el comité trabaja muy de
cerca con las entidades públicas locales en consecuencia del acuerdo para
proveer los materiales locales de construcción (por ejemplo, madera).
También se crea un comité de construcción en
cada asentamiento, de tal suerte que las actividades diarias se supervisen
para cuidar el desarrollo de las actividades implementadas.
Estos comités están formados también por representantes comunitarios, staff
técnico especializado de la contraparte local, y miembros del comité local
de desarrollo. Es importante destacar que el / la representante de los Ex
Kamaiyas tiene un papel protagonista en la toma de decisiones del comité y
funge como líder del mismo. Parte de este comité de desarrollo esta formado
por l@s beneficiari@s finales del proyecto.
Una vez que el proyecto de vivienda inicia, es más sencillo detectar entre la población a l@s niñ@s que no asisten a escuela regularmente; en consecuencia, trabajamos por asegurar su asistencia en las escuelas mas cercanas al negociar tanto con los comités de gestión como con el propio comité escolar de la zona.
En el caso concreto de este proyecto, se
pretende:
1.- Construir 16 viviendas de bajo coste que beneficiaran a 16 familias, a
su vez impactando a alrededor de 102 beneficiarios/as directos/as
2.- Emprender una estrategia encaminada a garantizar el sustento de vida de
las personas beneficiarias a través de la agricultura “domestica”, el
desarrollo de habilidades de autosostenibilidad y la dotación de un capital
inicial para las actividades de sustento básico.
El proyecto pretende mejorar las condiciones de los centros escolares identificados a través de la construcción y equipamiento, con el fin de facilitar las condiciones para el avance en el proceso educativo de los niños, niñas y jóvenes de la zona.
El proyecto se desarrollará en 12 comunidades de los municipios de Puerto El Triunfo y Jiquilisco, con una cobertura de 3.500 habitantes tomando en cuenta la población directa e indirectamente beneficiada.
El Período de ejecución será de 12 meses, los componentes que se contemplan son: Mejoramiento de las condiciones de infraestructura en cinco centros escolares y equipamiento de siete. Además, desarrollar un programa de trabajo que permita la promoción del cumplimiento de los derechos y deberes de los niños y niñas de las comunidades donde intervenimos.
Los beneficiarios y beneficiarias directos del proyecto son 1.500 niños y niñas de 12 comunidades, el 65% corresponde a niñas y el 35% a niños, entre las edades de 4 años en adelante, que es la edad promedio para el inicio de la educación preescolar. Por otro lado, la población indirectamente beneficiaria haciende a un promedio de 3.500.
Los niños y niñas beneficiarias del proyecto, pertenecen a familias de escasos recursos económicos, cuyas fuentes de ingresos varían desde; la venta de productos obtenidos del mar: camarones, pescado, curiles, entre otros, la venta de frutas en algunas zonas y de empleos informales.
Los beneficiarios del proyecto serán aquellos centros escolares de los cuales ya se tiene algún tipo de solicitud de apoyo, ya sea verbal o escrito y que sea comprobada la necesidad de intervención.
Por otra parte se tomaran en cuenta que estén ubicados en la zona de intervención de Ayuda en Acción y que existan niños y niñas inscritos en el programa de Vínculos Solidarios.
Los beneficiarios en general tienen participación en todo el proceso del proyecto, iniciado por la discusión de la idea, por medio del planteamiento de la necesidad sentida de mejoramiento de los centros escolares, suministro de información para la elaboración del diagnóstico, y el compromiso verbal y escrito a proporcionar mano de obra no calificada para la construcción de la infraestructura y cuido, resguardo y uso adecuado de los materiales y equipo que se proporcionen.