El proyecto de la Fundación Aladina nació del interés en mejorar todos los aspectos de la vida de los niños y adolescentes con cáncer durante sus ingresos hospitalarios. Esto engloba sus necesidades emocionales, materiales y las de sus familias. Este modelo que tan bien está funcionando en el Hospital Niño Jesús, la Fundación Aladina quiere acercarlo a otros hospitales (En función de la cuantía de las ayudas recibidas bien el Hospital La Paz o el Hospital Gregorio Marañón).
Cada niño y adolescente que ingresa en un hospital diagnosticado de cáncer tiene un duro camino por delante. Tienen que enfrentarse al miedo y la incertidumbre, que les acompañan hasta el final de su enfermedad, al enfado, rabia, tristeza, aburrimiento etc. Y por supuesto cada niño y adolescente es único y diferente y su forma de encarar la enfermedad también lo es. Las estancias en el hospital son largas y monótonas, como mínimo, y es fácil perder la alegría y las ganas de reír.
El objetivo de la Fundación Aladina, es hacer que cada día de cada niño y adolescente ingresado sea un poco más divertido, menos doloroso y más feliz, dependiendo del carácter y situación de cada uno. Y conseguir que no se rindan, que sigan manteniendo espíritu luchador hasta el final.
Cada tarde, un coordinador de la Fundación Aladina y el equipo de voluntarios comienzan su servicio de préstamo diario. Los voluntarios recorren cada habitación llevando un carrito de la compra con PSPs, NDS, juegos para ambas y películas. También se prestan portátiles con conexión WiFi. Así, cada tarde los niños y adolescentes y también los padres, pueden elegir nuevos juegos y películas para que las horas de ingreso sean más entretenidas. Por otra parte, es una excusa perfecta para conocer a cada uno de los pacientes de una forma muy natural y agradable para ellos y empezar a entablar relación.
Terminado el reparto, se hace una valoración
de las necesidades de los niños y adolescentes ingresados y se organiza la
estructura del resto de la tarde. Pasar tiempo con los adolescentes o niños
que necesiten compañía en ese momento y organización de talleres o juegos en
zonas comunes para los que se encuentren suficientemente bien como para
salir de sus cuartos.
Poco a poco los voluntarios, y por supuesto el coordinador el que mas,
conocen tan bien a los niños ingresados y a sus familias que se convierten
en amigos y confidentes. Participan de los momento difíciles y también de
los buenos. Se juega, se celebran cumpleaños y fiestas, se les da apoyo
psicológico cuando lo requieren y se les acompaña cada día haciendo todo lo
posible para llevarles un poco de felicidad y alegría.
El coste total de este proyecto es de 18.000
€. Esto comprende:
• Compra del material de préstamo : Calculamos que 5000 € nos permitirán
comprar : 5 portátiles, 5 PSPs, 5 NDS, 20 juegos de NDS y 20 de PSP y 20
películas.
• Sueldo de un coordinador contratado por la Fundación Aladina que
gestionará en día a día del hospital; Este es el gasto más fuerte y al mismo
tiempo el más importante. Es imprescindible que haya siempre una persona
responsable y capacitada para coordinar la labor de los voluntarios. La
cuantía del sueldo ascenderá a 13.000 € brutos.
Multitud de estudios han demostrado que los adolescentes con cáncer que son tratados pediatricamente tienen una tasa de curación de hasta un 30% mayor que aquellos que son tratados en salas oncológicas de adultos, sin embargo sus necesidades no son las mismas que los niños de menor edad.
La Fundación Aladina es consciente de esto y
siguiendo el ejemplo de otros países como Estados Unidos o Inglaterra está
intentando que a los hospitales pediátricos españoles se deriven más
adolescentes. Para ello y como punto de partida a este ambicioso proyecto se
ha llevado a cabo la construcción de una sala de recreo para jóvenes en el
Hospital Niño Jesús.
Esta Sala para Adolescentes es un espacio exclusivo de los jóvenes, lejos de
sus padres, médicos y personal sanitario. Un lugar en el que poder
relajarse, reclamar su espacio personal y relacionarse con otros chicos/as
de su misma edad. La sala está equipada con consolas de videojuegos,
televisión, ordenadores y todo tipo de material artístico y audiovisual.
Está siempre atendida por voluntarios de la Fundación Aladina que llevan a
cabo todo tipo de talleres y actividades enfocadas a esta franja de edad.
El mantenimiento de esta sala incluye el coste de la red WiFi, la renovación del catálogo de juegos y películas y el sueldo de un coordinador que gestiona a los voluntarios y el funcionamiento de los talleres y la sala.