Desde el año 2005, nuestra contraparte local,
la Casa do Gaiato de Maputo (Mozambique) viene desarrollando un programa de
madres líderes en diversas aldeas del sur de Mozambique. Este proyecto
surgió como apoyo a uno de los sectores más vulnerables de la región, y en
general, del medio rural mozambiqueño: las mujeres.
Además de llevar a cabo diversos trabajos agrícolas, las mujeres son quienes
se encargan casi en exclusiva del cuidado y la crianza de los niños, lo que
las convierte en la piedra angular de la vida económica y social de estas
aldeas, pero al mismo tiempo las obliga a la realización de esfuerzos a
veces casi sobrehumanos. La asunción de responsabilidades por parte de la
mujer no ha ido acompañada, sin embargo, por un mayor protagonismo de ésta
en la vida familiar y comunitaria, estando tradicionalmente subordinada al
marido.
La existencia en la región de numerosos episodios de violencia doméstica, la inexistencia de planificación familiar alguna, la propagación creciente de enfermedades de transmisión sexual, en especial del SIDA, etc., condujeron a Casa do Gaiato a poner en marcha un programa dirigido en exclusiva a las mujeres, para que a través de procesos formativos y asociativos, pudieran ir ganando derechos y asumiendo así un rol mucho más activo en las aldeas.
De este modo, en el año 2005 se produjeron las primeras reuniones entre diversas mujeres de las aldeas y miembros de la Casa do Gaiato. El objetivo era que las mujeres con mayor capacidad de liderazgo en las aldeas tuvieran reuniones mensuales con personal especializado para que éste las formara en torno a diversas problemáticas: importancia de llevar a los hijos a la escuela, énfasis en la higiene para prevenir enfermedades, prevención y lucha contra el SIDA, planificación familiar, asesoramiento para mejorar la productividad agrícola, etc. Una vez finalizados estos procesos formativos, las participantes en el programa tenían la misión de compartir su aprendizaje con otras mujeres de las aldeas, utilizando técnicas pedagógicas diversas, como el teatro y la danza, para así conseguir difundir las buenas prácticas en toda la comunidad. Normalmente cada madre líder tiene la responsabilidad de difundir sus conocimientos a otras veinte mujeres.
La aplicación del programa vivió unos comienzos difíciles. Muchas mujeres de las aldeas eran reticentes a la aplicación de aprendizajes que suponían en muchos casos un trastorno respecto a sus creencias tradicionales. También especialmente complicado fue sortear el rechazo que mostraron los hombres para que el programa fuera exitoso. En ámbitos como el de la lucha y prevención del SIDA o de la planificación familiar, las resistencias no fueron fáciles de sortear. Pero poco a poco, y con el apoyo del personal de la Casa do Gaiato, la implementación de las medidas aprendidas por las madres líderes, cuyos buenos resultados en la lucha contra las enfermedades fueron pronto evidentes, han comenzado a ganar el apoyo de un número creciente de familias.
De forma gradual, un elemento fundamental
para que el programa tuviera éxito, la generación de confianza, se ha ido
consolidando. A partir de ahí todo transcurre con mayor facilidad y es el
momento de dar al programa un nuevo impulso.
En la actualidad, los problemas principales que tienen que afrontar las
madres líderes son de dos tipos. Por un lado, están los problemas que
continúan existiendo en el ámbito sanitario, como la lucha contra la
malaria, el cólera y el SIDA. Es fundamental continuar concienciando y
formando al resto de mujeres.
Por otro lado, en la época seca, que abarca desde abril a octubre, se producen continuamente incendios a causa de la quema indiscriminada de rastrojos. Este problema se ha agravado con la sequía que afecta a la zona en los últimos tres años, lo que está conduciendo a la desaparición de los bosques y el avance de la desertización. Además, los incendios suponen un riesgo constante para las familias, pues sus viviendas, normalmente chozas de paja y adobe (las “payotas”) son presa fácil de las llamas. Por ello, es preciso realizar una gran campaña de sensibilización medioambiental, difundiendo buenas prácticas para la quema de rastrojos y creando cortafuegos para evitar la propagación de incendios.
RESULTADOS ESPERADOS
1. 14 nuevas mujeres identificadas para añadirse del grupo de madres líderes
durante el año 2009.
2. Aumento considerable de la utilización del cloro para potabilizar el agua
e impedir así la aparición de brotes de cólera.
3. Disminución del número de afectados de SIDA y tratamiento socio-sanitario
adecuado a las personas que lo padecen.
4. Comunidad sensibilizada en materia de protección del medio ambiente y
realización de actividades concretas para la protección del ecosistema.
5. Creación de un vivero forestal creado y organizado por las mujeres
líderes para disponer de plantas de reforestación.