Cuando una persona enferma y tiene que ser ingresada en un hospital, todas sus rutinas y actividades se ven interrumpidas bruscamente. Cuando la persona enferma es un niño, los cambios son más notables por estar en fase de desarrollo evolutivo y por lo tanto, su inmadurez no le permite oponer resistencias eficaces a las alteraciones que sufre su organismo. Esta situación es altamente crítica cuando la patología es grave y obliga al niño a largos períodos de hospitalización.
Esta y no otra, es la justificación de nuestro proyecto, que sin pretender hacer terapia tiene efectos terapéuticos; y que con las visitas semanales de los Doctores Sonrisa a los pequeños pacientes, intenta devolver al niño hospitalizado su mundo infantil de magia, alegría e ilusión, a pesar de su hospitalización.
La infancia es un momento lleno de descubrimientos, sin embargo, en numerosas ocasiones, el niño puede atravesar situaciones en las que se da cuenta de que algo grave le puede estar sucediendo por la actitud de aquellos que lo rodean. Estar hospitalizado, es una de aquellas experiencias que puede resultar traumática para los niños, separándolos de su ambiente familiar, amigos y juegos.
Es en este contexto, “donde se justifica la programación de actividades lúdico – educativas y de ocio... como complemento necesario del tratamiento médico, ya que pueden considerarse como psicoterapias necesarias y altamente beneficiosas para recuperar la SALUD” (Federico Blanco Vicario, Psicólogo Clínico y Coordinador del Servicio de Atención al Paciente del Hospital Niño Jesús de Madrid).
Una vez formados como tal, los Doctores Sonrisa –artistas profesionales que trabajan para la Fundación Theodora en régimen de autónomos- comienzan su actividad visitando todas las semanas a los niños hospitalizados en los hospitales donde trabajamos, según sus disponibilidades y el plan elaborado por la responsable del programa.
El número de doctores por hospital se decide por el número de camas hospitalarias pediátricas.
Llegan al hospital a las 15:30 del día de visita, se preparan y se visten con todo su traje e instrumentos previamente desinfectados. A las 16:00 se dirigen a control de enfermería, donde el personal sanitario les facilita un listado confidencial con los niños ingresados en ese momento, su nombre, su edad y su circunstancia. Se reparten su tiempo y las distintas áreas para intentar visitar a todos los niños, habitación por habitación. A las 20:00 finalizan su trabajo, se cambian y recogen sus cosas.
Los Doctores Sonrisa visitan a los niños hospitalizados, de habitación en habitación y de cama en cama, y dedicándoles unos quince minutos a cada uno, dependiendo de cada caso. Durante este tiempo, el Doctor Sonrisa se entrega en cuerpo y alma para que el niño olvide dónde se encuentra y recupere la sonrisa y la alegría de la infancia. Los Doctores Sonrisa tratan de llegar a todos los niños que en esos momentos se encuentren en el hospital, incluyendo a los neonatos, que con música o luces son estimulados; hasta niños en la UCI que pueden disfrutar brevemente de algún truco de magia.
Durante las visitas, las medidas higiénicas son cuidadas en extremo y se realizan actos de desinfección periódicamente cada rato. Además, las visitas son realizadas por orden, teniendo en cuenta el nivel de defensas de los pacientes: primero la zona de oncología, luego la zona de trasplantes y finalmente el resto de pacientes e infecciosos, para minimizar el riesgo de contagios. Además, las batas y los materiales que llevan los Doctores Sonrisa son esterilizados después de ser utilizados cada tarde.
Las visitas se desarrollan en las habitaciones de los niños y en ellas, los Doctores Sonrisa tratan de aliviar su sufrimiento a través de la risa, utilizando para ello todos los recursos artísticos y humanos de que disponen (imaginación, cuentos, trucos, chistes, globos…), y teniendo en cuenta su formación sanitaria (pediátrica, psicológica, etc.)
Los Doctores Sonrisa trabajan en equipo para que el trabajo se realice de forma óptima y la oficina siempre está disponible para coordinar y facilitar el trabajo.