El objetivo del proyecto es mitigar las severas sequías que padecen las tierras aborígenes de las comarcas de Vyara y Songadh que pertenecen a los distritos de Surat y Tapi en el Estado de Gujarat. El 85% de la población total es aborigen, viviendo en zona rural del interior y el 15% restante habita en las ciudades, dedicándose al comercio. Los aborígenes han vivido durante siglos en esta región. Eran los únicos habitantes y poseían toda la selva en comunión con la naturaleza. Vivían en pequeños poblados esparcidos en la selva, hasta que ésta empezó a pertenecer al Estado. Han perdido sus tierras y sus derechos, y languidecen en extrema pobreza y degradación.
La explotación indiscriminada de la madera de las selvas para la industria, ha hecho que en los últimos 40 años, las tierras hayan quedado semidesiertas, y las lluvias han descendido sucediéndose años de severa sequía. Por otro lado, en la época de los monzones el agua que cae con fuerza arrastra el mantillo fértil del terreno y este queda improductivo. El agua que resbala no hay manera de recogerla, y desaparece en poco tiempo.
La organización Adivasi Pragati Kendra Society, dirigida por los Jesuitas, lleva muchos años trabajando en estas zonas, para aliviar la penuria que sufren los agricultores. Manos Unidas les ha ayudado en repetidas ocasiones en algunos pueblos con muy buenos resultados, por lo que solicitan de nuevo nuestra ayuda para la región de Vyara. Se trata de recuperar y canalizar el agua de lluvia de los monzones, a través de un sistema llamado "watershed mangement", o gestión del agua de lluvia.
El método consiste en interceptar el agua que se desliza por las laderas, con pequeños muretes de piedras del propio terreno, colocadas estratégicamente, y con la formación de ribazos donde se siembran los cultivos y árboles frutales o de maderas valiosas como teca, cuyas raíces a su vez ayudan a sujetar los muretes. El terreno queda húmedo durante tiempo, y el agua que invariablemente cae, es recogida en estanques o embalses construidos al efecto. Este proceso consigue que los labradores tengan al menos una o dos cosechas al año, y se evita la desaparición del mantillo fértil, y se frena la desertización. Con esto se evita también la emigración a las ciudades.
Solicitan que se les ayude a preparar los campos para retener el agua de lluvia en 7 pueblos con 700 Ha. y donde habitan 915 familias con 7.203 personas. Van a adquirir 7 bombas de agua para los pozos y formarán a la comunidad. La contribución local estará formada por parte de las horas de trabajo gratuito, la adquisición y plantación de 50.750 árboles frutales o de madera de teca, una parte en metálico y los gastos de administración.