Uganda está desvastada por las secuelas de los
conflictos armados, la proliferación de las minas antipersonal, el número
creciente de niños soldados, y otros niños afectados por conflictos y
enfermedades; la violencia contra las mujeres y los problemas relacionados
con la desmovilización.
La Conferencia de Kampala reconoció que las Sociedades Nacionales de África
debían reaccionar de manera enérgica, a fin de poder satisfacer las
necesidades de los más vulnerables, a pesar de la disminución de los
recursos, la proliferación de las instituciones humanitarias y la
mediocridad de la economía de muchos países africanos
En septiembre del año 2000, los países miembros de la ONU se comprometieron a construir un mundo más seguro, más próspero y más equitativo a través de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y se dieron de plazo hasta el 2015.
Se trataba fundamentalmente, en lo que afectaba particularmente a Uganda de erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, la igualdad de género y reducir la mortalidad infantil, entre otros objetivos En este contexto dramàtico y de manifiesta , reconocida y declarada urgente actuación por parte de la Comunidad Internacional, incluida España, en 2004 el Ayuntamiento de Madrid solicitó a la Empresa Art et Musique la organización de un Concierto de Música Tribal , dado por un Coro de niños y niñas ugandeses. En respuesta a ello, directivos de la citada empresa (Elisabeth Michot de Jowers y su marido Fabian Jowers) se trasladaron a Uganda a fin de explorar las posibilidades de actuación del coro existente en el orfanato Dorcas Childres Home, (para niños entre los 6 y 16 años) dirigido por Sam Mutabaazi (antiguo jefe de una guerrilla y viejo traficante de armas reconvertido), apoyada económicamente por iglesias británicas St Thomas's Church y St Luke's Chuch, entre otras.
Comprobada la viabilidad de la actuación del
coro, se llegó a un acuerdo por el que los seleccionados de entre sus
componentes (25 de un total de 37) se trasladarían a España acompañados por
Sam Mutabaazi, en viaje organizado y coordinado por Art et Musique,
organizadora de una Gira de Conciertos; los beneficios de la citada gira,
deducidos gastos, serían invertidos íntegramente en beneficio de la calidad
de vida de los niños, en concepto de ayuda para el orfanato Dorcas Childres
Home.
Resueltos los increíbles trámites administrativos necesarios (pasaportes
para niños huérfanos y sin documentación, revisiones sanitarias,…) empezó la
Aventura (Noviembre 2005).
Esta Gira inicial fue un éxito inesperado, pero una vez finalizada llegaron los problemas; Sam Mutaabazi reclamaba los beneficios, mientras que Art et Musique exigía cumplir lo acordado: Proveer de agua corriente al orfanato, compra de camas, asi como el resto de mejoras necesarias, y su justificación legal mediante facturas.
La reacción fue expulsar a los niños del
Coro, que gracias a las gestiones de los Directivos de Art et Musique,
fueron acogidos provisionalmente en el Orfanato de Achumai (distrito de
Amuria), donde permanecieron en precario durante varios meses. Ante la cruda
y estrafalaria situación creada, incomprensible en un país europeo pero no
tan extraña en la corrupta y desorganizada Uganda, y sobrepasados en su
sensibilidad por la situación local y el mísero y desgarrador futuro de
tantos miles y miles de niños en Uganda y de esos 25 niños en particular,
cada uno de ellos con historial de sufrimiento e injusticias totalmente
inimaginable para su tierna edad, el matrimonio Jowers decidió fundar una
Casa Hogar Multipropósito propia y distinta de los orfanatos que habían
conocido en Uganda, donde cumplida una edad determinada los chicos son
devueltos a la calle, sin posibilidades de defensa en una sociedad tribal,
violenta e injusta, y por tanto abocados a la mendicidad, la delincuencia,
el sida,…
Un Proyecto integral y a largo plazo: Una
Casa Hogar Multipropósito diseñada para dar cobijo a niños huérfanos,
proporcionarles una educación personalizada, enseñarles música y danza de
manera profesional hasta que, preparados, pudieren empezar a ser miembros
útiles de la sociedad, en su propio país; no dejando de monitorizarlos hasta
que llegase este momento.
• Una Casa-Hogar, no un orfanato al uso. Donde recibiesen de nuevo, o por
primera vez, el calor, la paz y el cariño de un ambiente familiar. Donde no
se les diese todo hecho, sino donde pudieran conocer la importancia de la
aportación de cada uno de los miembros en su funcionamiento, en la vida de
los demás y en el mantenimiento del ambiente adecuado para la vida en común.
• Multipropósito, porque sus dependencias e instalaciones anejas no se
verían limitadas a las necesarias para la vida diaria, sino que se
extenderían a las necesarias para su desarrollo artístico y grupal, e
incluso para las requeridas, en su caso, para monitorizar sus propios
proyectos de vida una vez cumplido el objetivo de su acogida en ella.