Cuando los Pallapupas entran en la habitación se presentan, si es la primera vez que visitan al paciente, y lo invitan a entrar y participar en un juego donde todo tiene cabida. Si el paciente conecta con los payasos, estos continúan adelante, si le cuesta un poco, los payasos empiezan a jugar con los padres u otras personas presentes de manera que estos hagan de puente entre ellos y el paciente.
Las actividades que Pallapupas desarrolla en los servicios de los hospitales buscan siempre que los pacientes, la familia y el personal, participen en el juego creado por la pareja de payasos.
En el juego que desarrollan los payasos hay un espacio para la magia, canciones, música, malabares, bailes y danzas, títeres, pompas de jabón, etc.
La tarea de los Pallapupas en las plantas y las habitaciones de los hospitales es una tarea de improvisación para adaptar cada actuación a las necesidades propias de cada uno de los pacientes ingresados. La transmisión, hecha por el equipo médico, nos permite valorar cual será la manera más efectiva de reducir la tensión del paciente y su familia. Por eso el personal experimentado de Pallapupas se adapta a la edad, la enfermedad, el estado anímico, la duración del ingreso, etc. de cada uno de los pacientes
Destinatarios del proyecto:
• Los niños y jóvenes hospitalizados en el Hospital de Terrassa.
• Las personas mayores hospitalizadas en el Hospital de Terrassa (aquellos
ancianos con
capacidades cognitivas más deterioradas y con menos autonomía).
El colectivo de ancianos enfermos ingresados en clínicas y hospitales es uno de los más desfavorecidos. Muchos de ellos están muy enfermos y/o tienen las capacidades cognitivas muy deterioradas. Al ser tan mayores y enfermos muchos de ellos no pueden estar en residencias, que tienen un entorno más acogedor que los centros hospitalarios. Por otro lado reciben pocas visitas y se enfrentan muy solos a la muerte, especialmente aquellos que son más conscientes. El inicio de las actividades de este proyecto suponen un aire renovado para los enfermos, gente joven y dinámica (payasos y dinamizadores) cuya única función es preocuparse por mejorar su estado anímico y dar ilusión al paso de los días, acompañarlos en esta última fase de su vida.
Los payasos de hospital de Pallapupas actúan siempre en pareja y con una jornada semanal máxima de 15 horas. Estos dos requisitos son básicos para compensar la fuerte carga emocional que supone una tarea de estas características y, en consecuencia, para poder garantizar la calidad de nuestro servicio.
Además de estas 15 horas de servicio directo en los centros, todo el equipo artístico de Pallapupas se reúne una vez por semana para trabajar diferentes aspectos de la tarea: poner en común casos, técnicas desarrolladas… Estas reuniones las dirige el director artístico y es también en estas horas de trabajo que se realizan las sesiones de apoyo psicológico, las formaciones… y cualquier actividad que se valore como necesaria y complementaria en la tarea con los pacientes.
Los payasos reciben periódicamente formaciones genéricas del arte del clown y sus especialidades, así como formaciones específicas del medio hospitalario. Las formaciones de clown son impartidas por profesionales de este arte escénico. Las formaciones sanitarias la imparte normalmente el propio personal del hospital. Tanto unas como otras son obligatorias para todo el personal artístico de Pallapupas.
Los payasos también asisten a sesiones de apoyo psicológico, con tal de liberar y trabajar las tensiones y angustia acumuladas durante su trabajo con los niños y las niñas enfermos. Este servicio es de carácter obligatorio para los trabajadores de Pallapupas.
Por motivos de salud e higiene, y motivado por un sistema inmunitario a veces insuficiente en la mayoría de los niños enfermos, el material y el vestuario de actuación de los payasos es de uso exclusivo dentro del recinto hospitalario y sólo se saca el vestuario para lavarlo, a una temperatura elevada, una vez por semana. Los payasos se sacan cualquier objeto personal que lleven en la calle y no pueden utilizar desodorantes perfumados ni otros productos con olores fuertes.
Para Pallapupas trabajar en parejas es imprescindible. Los payasos de Pallapupas no hacen un espectáculo con guión igual en cada habitación o sala donde intervienen. Su tarea, totalmente terapéutica, se adapta a cada paciente. Es una tarea de improvisación que requiere de mucha energía.
Este programa se puso en marcha el mes de febrero del año 2003, en el Hospital Sant Joan de Déu. De esta manera se daba respuesta a la petición formulada por el propio personal de Pallapupas, después de comprobar que el servicio que los payasos de PALLAPUPAS-Pallassos d’Hospital prestaban no daban los resultados esperados en el área de psiquiatría a causa, principalmente, de la complejidad que requiere una intervención con pacientes con trastorno mental.
El diseño del programa nacía a partir de elementos procedentes del teatro y de otras artes escénicas, con el cual se pretendía motivar los jóvenes y proporcionarles elementos de autoestima y autovaloración. Después de dos años en funcionamiento, el programa dio un paso adelante para que los niños y jóvenes enfermos mentales obtuvieran de las actividades realizadas unas herramientas que les sirvieran en su reintegración en el entorno social en que viven.
En esta nueva etapa, el equipo de psiquiatría del Hospital Sant Joan de Déu, reconoce y valora nuestra tarea como imprescindible y solicita hacer más extensa nuestra intervención en esta área.
Por eso es por lo que a partir de este
momento se cree necesario buscar una técnica más específica
que permita lograr los nuevos objetivos planteados. Las técnicas de teatro
social encajan y ponen énfasis en las nuevas perspectivas.
El Programa de Salud Mental de Pallapupas a
través de herramientas teatrales, dota los pacientes de salud mental de
recursos para mejorar su capacidad de relacionarse “con el mundo que los
rodea”. Además, como que la tarea se realiza siempre de la mano del equipo
médico-sanitario de cada centro de salud mental, los profesionales pueden
obtener información sobre los pacientes que a través de la terapia no se
obtiene.
Los colectivos con los que trabaja este programa, todo y que cada uno posee
sus propias peculiaridades, podemos decir que tienen un denominador común y
es el riesgo de quedar aislado, al margen de la vida social llamada
“normalizada”.
El programa de Teatro Social dota a los colectivos de recursos a través de herramientas teatrales para mejorar su capacidad de relacionarse con el mundo que los rodea. Además como que la tarea se realiza siempre de la mano de los profesionales del centro, estos profesionales pueden beneficiarse de la actividad por la información complementaria que esta puede proporcionar sobre los participantes.
Destinatarios directos:
• Personas mayores hospitalizadas en el Hospital de Terrassa (aquellos
ancianos con
capacidades cognitivas menos deterioradas y con mayor autonomía).
Destinatarios indirectos:
• Equipo interdisciplinario que trabaja en el centro.
• Familiares de los pacientes mayores ingresados.
Objetivo general:
• Reducir el efecto de exclusión del colectivo de personas mayores
hospitalizadas, que por sus características psicológicas o físicas, padecen
el riesgo real de quedar aislados.
Objetivos específicos:
• Recuperar la memoria y poder trabajar con ellos.
• Poder sacar el miedo y la angustia característicos de este colectivo.
• Aumentar la capacidad de imaginación como recurso de evasión y
recuperación, tanto física como emocional.